RECONOCER A LOS BUENOS SERVIDORES PUBLICOS

PUNTO EXACTO

POR JULIAN PUENTE

 Se ha vuelto muy común por estos días afirmar que todos los funcionarios públicos son corruptos, ladrones, negligentes y hasta homofóbicos. Desafortunadamente la mayoría de la ciudadanía no ha llegado a esta conclusión sin fundamentos, ha sido, desafortunadamente, por tantos ejemplos que hemos tenido en todas las ramas y niveles del poder público, circunstancia que le ha hecho un daño inmenso a la credibilidad de las instituciones y del Estado. Sin embargo también hay que reconocer cuando el servicio público es bien aplicado por buenos servidores públicos que si bien nunca serán reconocidos por la ciudadanía, vale la pena mencionarlos por su amplia trayectoria y constancia de servicio. Lo cierto es que el flagelo de la corrupción existe y muchos han sido corruptos, pero de ellos se ha dicho demasiado.

Me voy a referir a las personas, no a ningún gobierno ni a ningún partido. Hablaré de esa cantidad de funcionarios que son abuelos, esposos, cónyuges, parejas, novios, padres, hermanos, hijos y amigos; esos que sacrifican su tiempo, su intimidad, su tranquilidad y su propia vida por trabajar por su estado y municipio, y para lograrlo no tienen horario ni privacidad, no importa su estado de salud ni el tiempo con sus familias, pues ni siquiera les es permitido tener un duelo por haber perdido a un ser querido. También me refiero a esos funcionarios que teniendo hijos no pueden salir de vacaciones ni llevarlos al colegio, no pueden ir a un parque ni comprarles un helado, como tampoco pueden ir a un supermercado ni caminar por la calle, como cualquier ciudadano, sin que los ofendan y los amenacen, porque pueden poner en riesgo su seguridad y la de su familia.

Dentro del gobierno estatal hay muchos que son claro ejemplo de lo anterior; sin embargo analizando el trabajo que han tenido en varios años del servicio público se me viene a la mente Elvia Aguillon Moreno, actual directora administrativa de SESA a quien en lo personal conozco desde hace algunos años y siempre se ha conducido con profesionalismo y sobre todo aplicando a la perfección lo que es ser un servidor público. Ella ha estado en varios cargos públicos, tras bambalinas, pero siendo una pieza fundamental en cada encomienda que se le ha asignado. Elvia Aguillon como otros buenos servidores públicos no tienen intereses políticos, y aun teniéndolos, esta no puede ser una conducta reprochable. Así no lo crean, su objetivo es trabajar por el bienestar de los demás e intentar construir un mejor estado. Ser funcionario público implica tener entrega y una vocación real de servicio como lo tiene esta servidora pública.

Antes que nada se les agradece a los servidores que tienen una verdadera vocación de trabajo, entrega y se quedan un poco más de tiempo no por compromiso sino por amor y pasión a lo que se desempeñan, no todos los funcionarios son malos, es bueno reconocer que aunque en administraciones panistas, priistas, morenistas, o de cualquier otro partido eso no importa, porque lo que importa es la persona, no podemos generalizar ni hablar mal de los servidores públicos mucho menos de los empleados o empleadas. Otros personajes que no puedo dejar de mencionar son Asunción Ramírez, Emilio Polanco, Ángel canto, José Antonio Dacak, y Edgardo Díaz a quienes en lo personal puedo calificarlos como excelentes seres humanos, con vocación de servicio en sus respectivas encomiendas. Es por lo anterior que no podemos generalizar que todos los servidores públicos son malos o corruptos, siempre habrá quienes antepongan  la ética y la responsabilidad antes que cualquier otra cosa.

Es por ello que quiero aprovechar estas líneas para darles las gracias a todos esos servidores públicos honestos y profesionales por todo lo que hacen, por entregar su tiempo, su esfuerzo y su vida para intentar hacer las cosas de la mejor manera, así muchos no estén de acuerdo; gracias por el compromiso y la valentía de tomar decisiones impopulares, por sacrificar el tiempo con sus familias por pensar en un mejor estado; gracias por decidir y ejecutar, eso es gobernar. Y si tienen pruebas de corrupción, denuncien, esa es la solución; la generalización no puede seguir siendo una excusa para no tener objetividad ante el reconocimiento de las cosas buenas que pueden hacer los gobiernos sean del color que sean a final de cuentas nosotros los escogimos, pero tampoco debe ser una excusa para no cumplir con los deberes ciudadanos.

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