Pandemia, Elecciones y Redes Sociales

 

PUNTO EXACTO

Pandemia, Elecciones y Redes Sociales

 

 

El confinamiento en el que se encuentran muchos países y las medidas de distanciamiento social que regulan sus gobiernos, hacen pensar en profundos cambios en la dinámica de las sociedades en el futuro. Si bien habrá transformaciones radicales, también es cierto que mucho quedará tal como está. Sin embargo un tema que está acaparando la atención de todos es lo que tiene que ver con el proceso electoral que se vivirá a mediados del 2021 ya que de entrada tendrá que ser distinto a todos por la cuestión de preservar la salud ante la presencia del COVID 19. En primer lugar, hay que señalar que las medidas de distanciamiento social son previsionales, y serán el común denominador hasta que se encuentre una cura. Mientras tanto, los estados tendrán que seguir concurriendo a las urnas para elegir a sus gobernantes y que, por lo tanto, las campañas electorales serán inevitables.

Quiero pensar que la manera de hacer campañas deberá de cambiar, y las redes sociales parecen ser el espacio ideal para concentrar todos los esfuerzos de comunicación. De acuerdo con la “Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares 2019” del INEGI, en México el 70.1% de la población de 6 años o más es usuaria de Internet; las personas usuarias en zonas urbanas son del orden del 76.6% y en áreas rurales llega al 47.7%. El 90% de las personas usan el Internet para obtener información. Ahí  ya tenemos un problema: si bien la cobertura es amplia no es total, y particularmente en áreas rurales. No puede basarse una campaña en Internet totalmente.

Lo cierto es que no podemos descartar las concentraciones habituales, del tipo de marchas y manifestaciones hacia un candidato en específico, pero debe suponerse que habrá cambios en su ejecución, protegiendo a la gente que participa como a la que se queda en casa. De entrada es que aquí hay un reto inmediato para todos los actores políticos y para los órganos electorales, que se suma a las peculiaridades propias de cada elección. Es ahí y como se sabe,  que el impacto de la crisis económica en la redistribución del ingreso será perjudicial para quienes se encuentran en situación de desventaja. Se prevé un incremento de la pobreza, la desigualdad y la informalidad como no sucedía en años. Por lo tanto, en el contexto de precariedad detallado, se hace factible también una mayor prevalencia de políticos a prácticas clientelares para atraer seguidores.

Para esta elección los órganos electorales deben trabajar estrechamente con las autoridades sanitarias de cada país, a fin de evaluar la evolución de la pandemia y determinar los diversos escenarios que se pueden presentar en el transcurso del ciclo electoral, pues ello definirá las acciones a ejecutar para salvaguardar la salud de las personas. Desde luego el  uso de la tecnología será crucial ya que en la medida de lo posible, deberá implementarse el uso de las Tics para brindar el mayor número de soluciones a los problemas de organización o resolución de conflictos de los procesos electorales; además de que es de suma importancia implementar preferentemente otras modalidades de campaña electoral (no concentraciones físicas), de forma que se priorice la salud de los electores para ello es recomendable fomentar las campañas digitales a través de plataformas y redes sociales.

Finalmente las elecciones del 2021 tendrán en sus discursos el tema de la salud pública, la corrupción como detonante y el aislamiento social. Será difícil hacer regresar a los multitudinarios mítines, la campaña como la conocemos normalmente en calles será casi imposible por la sana distancia, la crisis económica que se acentuará en los próximos meses cobrará entre sus víctimas a los partidos políticos en lo general.

 

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