PUNTO EXACTO Por Julian Puente VIVIENDO NUESTRA NORMALIDAD

PUNTO EXACTO

Por Julian Puente

VIVIENDO NUESTRA NORMALIDAD

Los virus a los que tanto tememos han estado en nuestro planeta antes que los humanos y cumplen importantes funciones reguladoras en nuestro ecosistema, pero la desconexión que vivimos con la naturaleza nos ha llevado a pensar que son el enemigo. Y es que tras largas semanas de confinamiento y grandes expectativas, los habitantes de quintana roo se aprestan a vivir un nuevo momento de trabajo y reactivación. Hoy cambia el color del semáforo, dejamos atrás la luz roja -que no fue respetada cabalmente- y se muta hacia una nueva realidad de alerta modificada y productiva. La economía del país y de la capital del estado en particular ya no aguantan más encierro. El sacrificio colectivo con el fin de preservar la salud y la vida se llevó, en general, con paciencia y civismo pero todo cambia.

La comunidad científica y los mismos trabajadores de la salud han señalado que viviremos con el virus durante meses pero ello no quiere decir que tengamos pánico. No hagamos nuestras vidas inútiles.

Aprendamos a ser felices y vivir con este hecho el cual estará presente como la influenza que cada año afecta a millones de personas en todo el mundo; el Covid 19 estará ahí afuera, el virus no se eliminara con una vacuna, lo que hay que hacer es aprender a vivir con nuevas medidas sanitarias y evitar en la medida de lo posible contagiarse.  Es por ello que las pautas generales de convivencia civilizada y actividad prudente marcan la hora a la que arribamos. Lo primero que los habitantes deben hacer es observar las normas de higiene. Lavarse las manos con frecuencia, usar alcohol y gel, no dejar las mascarillas en casa y guardar distancia.

En esta nueva realidad suman protocolos en fábricas, almacenes y locales con suficientes espacios descongestionados y horarios distintos. Esa disciplina que la pandemia nos impone marcará los ciclos productivos y aprenderemos a construir estos nuevos escenarios. Las empresas deben formular claros protocolos de distancia social. Los circuitos de trabajo deben ser bien coordinados y ajustados al nuevo momento que vivimos. Es indispensable que el transporte también se cuide con máxima sanidad y distancia para evitar que el virus viaje en auto o colectivo. Los líderes de los sindicatos deben tomar en serio esta nueva etapa y obligar literalmente a sus agremiados a cumplir con los protocolos.  Debemos aprender a convivir con el virus sin espacio al contagio.

Nos toca aprender a convivir con este visitante inesperado e inoportuno, y ¡no sabemos por cuánto tiempo! Convivir con el coronavirus para derrotarlo significa hacernos responsables unos de otros e ir recreando un estilo de relaciones más humano, menos individualista, más solidario. Mientras tanto, en esta convivencia con el coronavirus todo va quedando en suspenso por el cuidado de todos. Lo cierto es que esta condenación pandémica significa que tendremos que ir, cada uno, por nuestro pequeño mundo, como bandidos de las películas con la cara cubierta si no guardamos la llamada sana distancia. Podemos no usar el cubre bocas, si guardamos la sana distancia protocolaria de unos dos metros, para no intercambiar la lluvia de saliva cuando platicamos con alguien, esa será nuestra nueva vida.

Es difícil procesar lo que significa vivir durante una pandemia, pero lo que sí puedo decir es que es un estrés diferente a cualquier otro. Han sido ya demasiadas noches de darse vuelta en la cama, pensando en todas las formas en que esto podía terminar. Ahora que está aquí, pienso en las personas que ganan por hora en los restaurantes y hoteles, los músicos que dependen de sus presentaciones para comer, y los empresarios que dedican cada momento del día a mantener y crecer sus negocios. Ahora su bienestar está en riesgo. Ojala que la pandemia del coronavirus sea un ejemplo de colaboración global para vencer a otros desafíos de la humanidad como lo es la desigualdad, los cambios climáticos, la intolerancia, y el racismo y sus políticas de exclusión. Que la pandemia nos haga priorizar el acceso a los servicios de salud ya que hay millones de personas sin seguro médico.  Este virus estará presente por mucho tiempo,  mientras tanto espero que el virus nos haga entender mejor que todos somos seres humanos, y que cuando unimos nuestras fuerzas, podemos lograrlo todo.

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