PUNTO EXACTO: AHORA TODOS QUIEREN SER INDEPENDIENTES

PUNTO EXACTO

Por Julian Puente

AHORA TODOS QUIEREN SER INDEPENDIENTES

 

Estamos próximos a entrar al proceso electoral, pese a la pandemia que se vive lo único que no cambia o se detiene son las elecciones, por cierto una de los procesos más caros del mundo. En las últimas semanas y meses hemos leído en diversos medios impresos y digitales la “intención” de cuanto más ciudadano conocido o no conocido de participar en el proceso electoral, sobre todo local como candidatos independientes. Esa figura creada hace algunos años sirve para competir por un cargo de elección popular sin necesidad de ser abanderado por un partido político. Sin embargo, las candidaturas independientes a mi punto de vista son “mini partidos” o “maxi partidos”, pero partidos al fin.

Las candidaturas independientes podrán ser “independientes” de algún partido durante una elección, pero sólo para organizarse en torno a un nuevo partido que por razones prácticas o estratégicas llaman “candidatura independiente” durante el periodo de campaña. Por más preparada que esté una persona y por más experiencia que tenga, prestigio y aceptación, debe contar con grandes sumas de dinero pues además no tendrá el apoyo público que los partidos reciben para sus candidatos. Debe tener recursos o bien estar apadrinado de alguien o de un grupo o partido interesado en vías alternas de acceso al poder. Desde lo anterior ya vemos que su candidatura no será tan independiente como se nos plantea. Es de todos sabido que las elecciones se ganan con dinero y si un Independiente en estos tiempos cree que por el solo hecho de decir “ya estamos hartos de los mismo” ganaran una elección, están muy equivocados.

El candidato independiente nato es muy escaso, si los hay, pero es como buscar una aguja en un pajar, la mayoría que busca un cargos por esa vía ya viene con dependencia nacida del compromiso que se asume con quien provee los dineros para llegar a un cargo público; es decir lo anterior destruye la esencia misma del candidato INDEPENDIENTE que precisamente persiguen estas figuras. Las campañas electorales son acontecimientos cargados de emociones, prejuicios, promesas y medias verdades, donde la razón suele sucumbir ante la emoción del cambio o de seguir adelante. Los candidatos independientes, por definición, son campeones del cambio, y por lógica, florecen cuando el principal problema es la “partidocracia”. Su oferta de “cambio” consiste en sacar del poder a los partidos políticos pero muchos de ellos llegado el momento oportuno se inclinan hacia algún partido o de plano se afilian para tener más poder y ahí es donde ya no es tan independiente.

Lo cierto es que se ha construido una fantasía de “lo ciudadano” como solución a los problemas de “lo político” donde los candidatos sin partido son pulcros, honestos y bien intencionados mientras los políticos de los partidos son corruptos y malsanos por naturaleza. Todos quienes aspiran a ser candidatos, aun sin el aval de un partido, son políticos. La diferencia es que algunos tienen vínculos formales con gobiernos y partidos y otros carecen de ellos. En la historia de las candidaturas independientes en México todos los que han ganado por esa vía han tenido relación o afiliación con algún partido político, el único que no se afilio a ninguno fue Pedro Kumamoto quien fungió como diputado local INDEPENDIENTE del estado de Jalisco. Sin embargo que Kumamoto no tenga vínculos formales con partidos no le quita su naturaleza política. Él ha hecho política desde grupos universitarios y redes sociales.

Finalmente creo que el problema detrás es que, a la hora de introducir la figura de candidaturas independientes, se buscó la manera de incorporarlas al sistema de partidos actual, convirtiéndolas en una extensión de los mismos.

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